Los frutos del espíritu no son una obra de la carne, son obra del Espíritu, Espíritu de Dios.
"Tratar" de tener paz, mansedumbre, templanza no es un fruto, es una obra.. porque se está tratando de alcanzar algo, con esfuerzo humano. El esfuerzo humano no es un fruto del espíritu.
El fruto del espíritu es el resultado de Cristo morando en el creyente, no es una obra que se esfuerza por alcanzar lo que Cristo es, es Cristo, comandando al creyente, desde adentro, anulando, las obras de la carne: envidia, jactancia, robo, hechicería, enemistades, pleitos, etc.
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